Los campos electromagnéticos ya son objeto de control legal

La relación entre campos electromagnéticos (CEM) y salud es un tema de discusión, pero cada vez menos discutible. Los CEM causan daño a la salud humana, y este daño puede ir desde leves trastornos del sueño y ligeros problemas cognitivos a severas patologías incluyendo cáncer y enfermedades neurodegenerativas.

Los CEM dañan porque alteran la función básica de nuestras células, que son dipolos eléctricos, y pueden alterar los CEM fisiológicos que generan nuestros órganos, que son un conjunto de esas células. No olvidemos que esos CEM fisiológicos son la base de métodos diagnósticos como la magnetoencefalografía y la magnetocardiografía.

En la actualidad, los CEM, asociados a una actividad cada vez más nocturna, suman dos efectos de gran patogenicidad: el exceso de luz, que reduce nuestro sueño y su calidad, y la exposición más prolongada a CEM, que incide en nuestra fisiología celular. Así que tenemos la combinación perfecta para la enfermedad: mucha luz = poco sueño, y alta exposición a CEM = daño continuado a nuestras células.

Hemos comentado aquí muchas veces las consecuencias patológicas del trastorno de sueño, que derivan de una alteración de la expresión de los genes reloj, que son los que controlan y mantienen sincronizadas nuestras actividades diarias. Si, además, alteramos cómo funciona nuestro organismo, podemos explicarnos el aumento importante de las patologías anteriormente citadas.

¿Qué hacer? ¿Podemos prescindir de los aparatos que generan CEM? Sí, aunque es difícil. Hay ciertas zonas, y hablamos de ellas alguna vez, como Green Bank, un oasis libre de contaminación para las personas con hipersensibilidad electromagnética (http://pulse.me/s/4CFrZE). Pero como no todos cabemos en esos sitios, hay que pensar en otro sistema, y es la protección frente a los CEM. Para ello hay que legislar, para que se pongan en marcha obligatoriamente medidas preventivas.

El problema está aquí, la falta de prevención. Si bien hay países en Europa que ya están empezando a legislar y tomar medidas, como Suecia, Alemania, etc., falta una actitud mucho más positiva hacia estas iniciativas. En este sentido, quiero aquí traer a colación un hecho importante producido en Brasil (https://plataforma.quieroauditoriaenergetica.org/blog/14-categoria-blog-1/151-brasil-supremo). El Tribunal Supremo de este país ha aprobado una sentencia que marcará un hito en la contaminación electromagnética derivada de la electricidad. Se plantean medidas muy restrictivas hacia los tendidos, torres, transformadores, incluso contadores inteligentes. etc. Todo hacia lo que en nuestro país se hace caso omiso, otros países legislan porque son capaces de ver ya el problema, sin tener que esperar a que dentro de 10-15 años, estemos ante una epidemia de patologías derivadas de una exposición injustificada a CEM. Prevenir, y no curar, es la base de la medicina, pero muchos intereses de por medio impiden desarrollar la lógica.

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Nuestros servicios

El insomnio y, en general, el trastorno del ritmo sueño/vigilia, refleja una alteración más profunda del reloj biológico, que está relacionado con muchas otras patologías como fibromialgia y fatiga crónica, astenia, trastornos metabólicos, hormonales y desequilibrios de la nutrición, enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias, cáncer, así como el envejecimiento y patológico.

Mediante una serie de pruebas que se indican abajo, en el IiMEL evaluamos la función del reloj biológico, los trastornos de los ritmos circadianos y de la producción de melatonina, así como las causas de las alteraciones del sueño, identificamos su relación con otras patologías antes citadas, y proponemos el tratamiento adecuado.

  • Calidad del sueño

    Ya que el ritmo sueño/vigilia refleja directamente cómo está funcionando el reloj biológico, una correcta evaluación de la calidad de sueño requiere el análisis de la estructura (cronotipo) y funcionamiento del reloj biológico endógeno, y su relación con la alteración de los ritmos biológicos, o cronodisrupción.

    Nos permite identificar las causas y el tipo de cronodisrupción, para proceder a su reparación y restaurar el ritmo del sueño.


  • Niveles de melatonina

    El análisis de la melatonina se puede realizar en orina (midiendo 6-sulfatoximelatonina), suero o saliva. La saliva es la mejor opción y menos invasiva, ya que refleja con total seguridad sus niveles en sangre. La determinación de los niveles de melatonina en saliva a lo largo de las 24 horas refleja el fenotipo circadiano.

    De esta forma, conocemos si existen trastornos en la amplitud, duración, y adelanto o retraso de fase en el fenotipo circadiano de los ritmos con respecto al ritmo ideal representado por el cronotipo genético, para proceder a normalizarlo.


  • Proceso de envejecimiento

    Ya que el envejecimiento se inicia con un proceso de cronodisrupción, continúa con una fase de activación inmunitaria, sigue con aumento de estrés oxidativo, y termina con disfunción mitocondrial, valoramos aquí el daño oxidativo y defensa antioxidante, el daño nitrosativo y la activación inflamatoria, y la función mitocondrial.

    Podemos conocer de esta forma la magnitud del proceso de envejecimiento, para proponer medidas correctoras y preventivas.


  • Estrés oxidativo y potencial antioxidante

    Determinamos los marcadores de daño oxidativo a lípidos y proteínas, así como la actividad de los sistemas endógenos de defensa antioxidante, así como la capacidad de generación de agentes reductores a nivel intracelular y extracelular, cuyo funcionamiento, en tándem, nos da una visión global del potencial antioxidante del organismo.

    Con estos datos, identificamos en qué lugar o lugares del tándem antioxidante/reductor se encuentra el fallo que lleva al acúmulo de radicales libres. Entonces, podemos corregir y compensar esos defectos de manera adecuada para lograr el estado de equilibrio oxidativo.


  • Potencial antiinflamatorio

    Para valorar el potencial y capacidad de respuesta y activación inflamatorias, medimos aquí diversos parámetros de la respuesta de la inmunidad innata, desde la generación de óxido nítrico y el daño nitrosativo, hasta los niveles de citoquinas pro- y antiinflamatorias.

    Estos datos nos dan una visión global de cuál es el grado de activación del sistema inmunitario, proporcionándonos la información necesaria para su corrección.


  • Función mitocondrial

    La función mitocondrial está directamente ligada a la formación de radicales libres, por lo que se pude dañar fácilmente. Aquí determinamos diversos marcadores en suero y en células mononucleares periféricas, incluyendo melatonina y CoQ10, que nos indican la salud de la función mitocondrial.

    Estos estudios nos permiten restaurar la mitocondria, que es es la central bioenergética de la célula, cuyo funcionamiento es crítico para que el organismo responda de manera saludable en cada momento.


  • Otros marcadores del estado de salud

    Los niveles de hormonas, que disminuyen con la edad y ante determiandos tratamietnos farmacológicos; el contenido en microelementos, necesarios para el buen funcionamiento del organismo; los niveles de vitaminas, así como el acúmulo de toxinas, están directamente relacionados con el envejecimiento y enfermedades asociadas al mismo.

    La determinación de esos parámetros o de alguno de ellos nos es importante identificar muchos estados carenciales y/o tóxicos, que permitirá un adecuado diagnóstico del estado de salud y tomar las medidas correctoras adecuadas.


  • Informe personalizado y tratamiento

    Con las determinaciones realizadas aquí, tenemos un criterio importante para diagnosticar el problema de salud, realizar un informe personalizado en cada caso, y plantear una pauta de tratamiento específico, que devuelva la normalidad a aquellas situaciones que se identifiquen como alteradas.

    El fin último del IiMEL es identificar y corregir los problemas de salud mediante los análisis más específicos y menos invasivos, y las terapias más concretas para realizar un tratamiento definido y personalizado.