La seguridad del uso de melatonina en la clínica

Para valorar los efectos adversos de la melatonina el Prof. Darío Acuña está actualmente colaborando con el Prof. Russel Reiter, en el Cell Systems & Anatomy Department, University of Texas HT Health San Antonio, USA.  Los datos experimentales, estudios evaluados, y ensayos controlados que se han realizado desde hace 30 años hasta ahora han demostrado la práctica ausencia de efectos secundarios adversos de la melatonina y por supuesto ningún efecto grave.

 Los resultados confirman que la melatonina es un medicamente altamente seguro para su administración a pacientes incluso en tratamientos prolongados. Por si fuera poco, la melatonina reduce la toxicidad de otros medicamentos.

 Cuando se ha referido algún efecto adverso del uso de la melatonina en algún paciente, y se ha estudiado en profundidad el caso, se ha podido demostrar que dichos efectos negativos no eran producidos por la melatonina, si no por el uso concomitante de otro medicamento, que era el causante del daño. Asimismo, muchas veces no se hace caso a distintos tipos de infusiones y tratamientos homeopáticos, que pueden lugar a ser altamente tóxicos y causar incluso la muerte. Como ejemplo, un medicamento homeopático que contenía cantidades ínfimas de belladona, causó fuertes reacciones adversas en niños causando la muerte de varios de ellos hasta que se demostró la causa, según revela La Agencia de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA).

 Uno de los aspectos más importantes de cualquier molécula que se use en la clínica humana es los efectos adversos que pueda tener. En efecto, no sólo el medicamento debe tener una elevada eficacia, una buena biodisponibilidad, y farmacocinética, si no también debe tener los mínimos efectos secundarios nocivos.

 Desgraciadamente, casi ningún fármaco combina esas tres propiedades, y la mayoría de ellos tiene unos efectos adversos que impiden incluso su uso. Muchas veces esos efectos adversos no son iguales en todas las personas, de ahí que se pongan en el mercado medicamentos que algunos pacientes no pueden ni siquiera tolerar.

 Desde hace muchos años se usa la melatonina en la clínica humana. Inicialmente su uso se estableció como regulador del ritmo del sueño, ya que es ésta una de sus funciones que se descubrió antes. Esos efectos de la melatonina son muy eficaces en aquellas personas que tiene un trastorno del ritmo, como hemos dicho muchas veces, y la melatonina resincroniza el reloj biológico volviendo a restablecer los ritmos alterados, incluyendo el del sueño.

 Posteriormente, se descubren nuevas propiedades de la melatonina, demostrándose que es el mejor antioxidante endógeno del organismo. Su uso como antioxidante ya reemplaza a los clásicos antioxidantes que, como las vitaminas C y E, la N-acetilcisteína, etc., se han usado profusamente por años. Hay que decir aquí que sabemos actualmente que dichos antioxidantes, administrados de manera crónica son tóxicos para el organismo, y se vuelven prooxidantes y genotóxicos, acelerando procesos tumorales y neurodegenerativos.

 Paralelamente a sus propiedades antioxidantes, descubrimos su potente capacidad antiinflamatoria y, muy recientemente, demostramos que es el único antiinflamatorio capaz de frenar la activación de las dos vías de la inmunidad innata, vía de NF-kB y vía del inflamasoma NLRP3, cuya activación puede llevar a patologías severas como la sepsis, que es la primera causa de muerte en las UCIs de cualquier hospital del mundo.

En cuarto lugar, demostramos hace años que las mitocondrias son las principales dianas intracelulares de la melatonina, estimulando su producción de energía para combatir la enfermedad y regular la función celular. 

Esas propiedades, antioxidante y antiinflamatorio, se han demostrado en un ensayo clínico en pacientes de sepsis que recientemente hemos terminado y del cual hablaré más adelante. Pero para adelantar algo, pudimos observar que los pacientes se recuperaban mucho antes que sin el uso de la melatonina. Además, hay varios ensayos clínicos en marcha para analizar los beneficios terapéuticos de la melatonina en otras patologías incluyendo el cáncer. En todas se ha demostrado el beneficio y falta de toxicidad de la melatonina.

 Podemos concluir que el uso controlado por el médico, que es quién tiene que recetar la melatonina (hay que recordar que se trata de un medicamento en la Unión Europea y en ningún caso se debe usar sin control médico), es altamente seguro y reúne grandes beneficios en la clínica humana.

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Nuestros servicios

El insomnio y, en general, el trastorno del ritmo sueño/vigilia, refleja una alteración más profunda del reloj biológico, que está relacionado con muchas otras patologías como fibromialgia y fatiga crónica, astenia, trastornos metabólicos, hormonales y desequilibrios de la nutrición, enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias, cáncer, así como el envejecimiento y patológico.

Mediante una serie de pruebas que se indican abajo, en el IiMEL evaluamos la función del reloj biológico, los trastornos de los ritmos circadianos y de la producción de melatonina, así como las causas de las alteraciones del sueño, identificamos su relación con otras patologías antes citadas, y proponemos el tratamiento adecuado.

  • Calidad del sueño

    Ya que el ritmo sueño/vigilia refleja directamente cómo está funcionando el reloj biológico, una correcta evaluación de la calidad de sueño requiere el análisis de la estructura (cronotipo) y funcionamiento del reloj biológico endógeno, y su relación con la alteración de los ritmos biológicos, o cronodisrupción.

    Nos permite identificar las causas y el tipo de cronodisrupción, para proceder a su reparación y restaurar el ritmo del sueño.


  • Niveles de melatonina

    El análisis de la melatonina se puede realizar en orina (midiendo 6-sulfatoximelatonina), suero o saliva. La saliva es la mejor opción y menos invasiva, ya que refleja con total seguridad sus niveles en sangre. La determinación de los niveles de melatonina en saliva a lo largo de las 24 horas refleja el fenotipo circadiano.

    De esta forma, conocemos si existen trastornos en la amplitud, duración, y adelanto o retraso de fase en el fenotipo circadiano de los ritmos con respecto al ritmo ideal representado por el cronotipo genético, para proceder a normalizarlo.


  • Proceso de envejecimiento

    Ya que el envejecimiento se inicia con un proceso de cronodisrupción, continúa con una fase de activación inmunitaria, sigue con aumento de estrés oxidativo, y termina con disfunción mitocondrial, valoramos aquí el daño oxidativo y defensa antioxidante, el daño nitrosativo y la activación inflamatoria, y la función mitocondrial.

    Podemos conocer de esta forma la magnitud del proceso de envejecimiento, para proponer medidas correctoras y preventivas.


  • Estrés oxidativo y potencial antioxidante

    Determinamos los marcadores de daño oxidativo a lípidos y proteínas, así como la actividad de los sistemas endógenos de defensa antioxidante, así como la capacidad de generación de agentes reductores a nivel intracelular y extracelular, cuyo funcionamiento, en tándem, nos da una visión global del potencial antioxidante del organismo.

    Con estos datos, identificamos en qué lugar o lugares del tándem antioxidante/reductor se encuentra el fallo que lleva al acúmulo de radicales libres. Entonces, podemos corregir y compensar esos defectos de manera adecuada para lograr el estado de equilibrio oxidativo.


  • Potencial antiinflamatorio

    Para valorar el potencial y capacidad de respuesta y activación inflamatorias, medimos aquí diversos parámetros de la respuesta de la inmunidad innata, desde la generación de óxido nítrico y el daño nitrosativo, hasta los niveles de citoquinas pro- y antiinflamatorias.

    Estos datos nos dan una visión global de cuál es el grado de activación del sistema inmunitario, proporcionándonos la información necesaria para su corrección.


  • Función mitocondrial

    La función mitocondrial está directamente ligada a la formación de radicales libres, por lo que se pude dañar fácilmente. Aquí determinamos diversos marcadores en suero y en células mononucleares periféricas, incluyendo melatonina y CoQ10, que nos indican la salud de la función mitocondrial.

    Estos estudios nos permiten restaurar la mitocondria, que es es la central bioenergética de la célula, cuyo funcionamiento es crítico para que el organismo responda de manera saludable en cada momento.


  • Otros marcadores del estado de salud

    Los niveles de hormonas, que disminuyen con la edad y ante determiandos tratamietnos farmacológicos; el contenido en microelementos, necesarios para el buen funcionamiento del organismo; los niveles de vitaminas, así como el acúmulo de toxinas, están directamente relacionados con el envejecimiento y enfermedades asociadas al mismo.

    La determinación de esos parámetros o de alguno de ellos nos es importante identificar muchos estados carenciales y/o tóxicos, que permitirá un adecuado diagnóstico del estado de salud y tomar las medidas correctoras adecuadas.


  • Informe personalizado y tratamiento

    Con las determinaciones realizadas aquí, tenemos un criterio importante para diagnosticar el problema de salud, realizar un informe personalizado en cada caso, y plantear una pauta de tratamiento específico, que devuelva la normalidad a aquellas situaciones que se identifiquen como alteradas.

    El fin último del IiMEL es identificar y corregir los problemas de salud mediante los análisis más específicos y menos invasivos, y las terapias más concretas para realizar un tratamiento definido y personalizado.