Neuropatías Periféricas

Existen diversas neuropatías que afectan de manera diferente a los nervios periféricos. Se llaman neuropatías periféricas e incluyen, entre otras, a la enfermedad de Charcot–Marie–Tooth (CMT). Se trata de uno de los trastornos neurológicos hereditarios más comunes, afectando a 1 de cada 2500 personas. También llamada neuropatía hereditaria motora y sensitiva o atrofia muscular del peroneo, afecta a los nervios periféricos, lo que da lugar a debilidad y degeneración muscular y pérdida de sensibilidad periférica.

Es una patología crónica que se presenta en diversas formas, llamadas CMT1, CMT2, CMT3, CMT4 y CMTX, dependiendo del tipo de afectación. Así, mientras que la CMT1 se caracteriza por desmielinización del nervio, lo que reduce su velocidad de conducción, la CMT2 es de tipo axonal, con atrofia distal del músculo. Todas ellas son causadas por una mutación genética diferente. Los síntomas pueden variar de una forma a otra, pero comúnmente se refieren a debilidad muscular, contracturas, y pérdida sensorial en las extremidades, pudiendo existir también deformidades óseas.

No existe en la actualidad un tratamiento que permita curar la enfermedad. No obstante, se puede reducir algo su evolución mediante fisioterapia. Si se tiene en cuenta que entre los múltiples mecanismos patogénicos de las diferentes formas de la enfermedad, la generación de radicales libres y la inflamación derivada del daño muscular están presentes en todas ellas, estos dos procesos fisiopatológicos son nuevamente una diana terapéutica a tener presente en el tratamiento de la CMT.

UTILIDAD DE LA MELATONINA EN LA CMT

En un estudio reciente, valoramos el uso de la melatonina en la CMT, siguiendo el mismo protocolo de actuación que en el caso del ensayo clínico preliminar de la distrofia muscular de Duchenne. Es decir, ya que en la CMT coexiste un aumento de estrés oxidativo e inflamatorio, valoramos en un grupo seleccionado de pacientes, el efecto de la administración de melatonina durante 6 meses.

Usando los marcadores específicos de estrés oxidativo e inflamatorio en plasma y hematíes, medimos la peroxidación lipídica (LPO), el glutation reducido (GSH) y el glutation oxidado (GSSG). Comprobamos la existencia de un importante estado prooxidativo intracelular, con un cociente GSSG/GSH muy elevado en los hematíes de estos pacientes, así como una alteración de las actividades de los enzimas del ciclo redox del glutatión, glutation peroxidasa (GPx) y glutation reductasa (GRd). El estrés oxidativo de los pacientes de CMT se reflejó también en una elevada actividad de la superóxido dismutasa (SOD) y glutation transferasa (GST), mientras que los niveles elevados de nitritos reflejaron un proceso inflamatorio. Los resultados indicaron que los pacientes de CMT están sometidos a un importante estado hiperoxidativo y proinflamatorio, que participa de manera significativamente en la fisiopatología de esta enfermedad.

La administración de melatonina a estos pacientes durante 6 meses normalizó el contenido celular de GSH y, en consecuencia, el cociente GSSG/GSH, neutralizando el estado redox intracelular. Las actividades de los enzimas antioxidantes se redujeron a los valores basales, al igual que los niveles de LPO, por lo que el daño oxidativo a las membranas celulares se controló. Además, los niveles de óxido nítrico se redujeron a valores normales tras la administración de melatonina, reflejando una disminución del proceso inflamatorio (Figura 1).

Figura 1: Representación de los valores que indican un proceso inflamatorio (nitritos) y daño oxidativo a las membranas celulares (LPO, peroxidación lipídica) en pacientes de CMT antes (0) y a los 3 y 6 meses de tratamiento con melatonina oral. Puede observarse cómo a los 6 meses la melatonina restauró a valores normales dichos parámetros.

Esos datos indican una reducción del daño crónico en los pacientes de CMT, que también se reflejó en la disminución de la necrosis muscular, como queda patente en la disminución de los niveles plasmáticos de CK, de la LDH, y de la mioglobina.

BIBLIOGRAFÍA

Chahbouni M, Escames G, López LC, Sevilla B, de Haro T, Muñoz-Hoyos A, Molina-Carballo A, Acuña-Castroviejo D. Significant improvement of the redox and inflammatory status in patients suffering from Charcot–Marie–Tooth neuropathy after melatonin treatment. 2013.

Nuestros servicios

El insomnio y, en general, el trastorno del ritmo sueño/vigilia, refleja una alteración más profunda del reloj biológico, que está relacionado con muchas otras patologías como fibromialgia y fatiga crónica, astenia, trastornos metabólicos, hormonales y desequilibrios de la nutrición, enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias, cáncer, así como el envejecimiento y patológico.

Mediante una serie de pruebas que se indican abajo, en el IiMEL evaluamos la función del reloj biológico, los trastornos de los ritmos circadianos y de la producción de melatonina, así como las causas de las alteraciones del sueño, identificamos su relación con otras patologías antes citadas, y proponemos el tratamiento adecuado.

  • Calidad del sueño

    Ya que el ritmo sueño/vigilia refleja directamente cómo está funcionando el reloj biológico, una correcta evaluación de la calidad de sueño requiere el análisis de la estructura (cronotipo) y funcionamiento del reloj biológico endógeno, y su relación con la alteración de los ritmos biológicos, o cronodisrupción.

    Nos permite identificar las causas y el tipo de cronodisrupción, para proceder a su reparación y restaurar el ritmo del sueño.


  • Niveles de melatonina

    El análisis de la melatonina se puede realizar en orina (midiendo 6-sulfatoximelatonina), suero o saliva. La saliva es la mejor opción y menos invasiva, ya que refleja con total seguridad sus niveles en sangre. La determinación de los niveles de melatonina en saliva a lo largo de las 24 horas refleja el fenotipo circadiano.

    De esta forma, conocemos si existen trastornos en la amplitud, duración, y adelanto o retraso de fase en el fenotipo circadiano de los ritmos con respecto al ritmo ideal representado por el cronotipo genético, para proceder a normalizarlo.


  • Proceso de envejecimiento

    Ya que el envejecimiento se inicia con un proceso de cronodisrupción, continúa con una fase de activación inmunitaria, sigue con aumento de estrés oxidativo, y termina con disfunción mitocondrial, valoramos aquí el daño oxidativo y defensa antioxidante, el daño nitrosativo y la activación inflamatoria, y la función mitocondrial.

    Podemos conocer de esta forma la magnitud del proceso de envejecimiento, para proponer medidas correctoras y preventivas.


  • Estrés oxidativo y potencial antioxidante

    Determinamos los marcadores de daño oxidativo a lípidos y proteínas, así como la actividad de los sistemas endógenos de defensa antioxidante, así como la capacidad de generación de agentes reductores a nivel intracelular y extracelular, cuyo funcionamiento, en tándem, nos da una visión global del potencial antioxidante del organismo.

    Con estos datos, identificamos en qué lugar o lugares del tándem antioxidante/reductor se encuentra el fallo que lleva al acúmulo de radicales libres. Entonces, podemos corregir y compensar esos defectos de manera adecuada para lograr el estado de equilibrio oxidativo.


  • Potencial antiinflamatorio

    Para valorar el potencial y capacidad de respuesta y activación inflamatorias, medimos aquí diversos parámetros de la respuesta de la inmunidad innata, desde la generación de óxido nítrico y el daño nitrosativo, hasta los niveles de citoquinas pro- y antiinflamatorias.

    Estos datos nos dan una visión global de cuál es el grado de activación del sistema inmunitario, proporcionándonos la información necesaria para su corrección.


  • Función mitocondrial

    La función mitocondrial está directamente ligada a la formación de radicales libres, por lo que se pude dañar fácilmente. Aquí determinamos diversos marcadores en suero y en células mononucleares periféricas, incluyendo melatonina y CoQ10, que nos indican la salud de la función mitocondrial.

    Estos estudios nos permiten restaurar la mitocondria, que es es la central bioenergética de la célula, cuyo funcionamiento es crítico para que el organismo responda de manera saludable en cada momento.


  • Otros marcadores del estado de salud

    Los niveles de hormonas, que disminuyen con la edad y ante determiandos tratamietnos farmacológicos; el contenido en microelementos, necesarios para el buen funcionamiento del organismo; los niveles de vitaminas, así como el acúmulo de toxinas, están directamente relacionados con el envejecimiento y enfermedades asociadas al mismo.

    La determinación de esos parámetros o de alguno de ellos nos es importante identificar muchos estados carenciales y/o tóxicos, que permitirá un adecuado diagnóstico del estado de salud y tomar las medidas correctoras adecuadas.


  • Informe personalizado y tratamiento

    Con las determinaciones realizadas aquí, tenemos un criterio importante para diagnosticar el problema de salud, realizar un informe personalizado en cada caso, y plantear una pauta de tratamiento específico, que devuelva la normalidad a aquellas situaciones que se identifiquen como alteradas.

    El fin último del IiMEL es identificar y corregir los problemas de salud mediante los análisis más específicos y menos invasivos, y las terapias más concretas para realizar un tratamiento definido y personalizado.