La hormona de la oscuridad

La melatonina es una hormona indólica derivada del triptófano, un aminoácido esencial (Figura 1), y está implicada en muchos procesos fisiológicos.

Figura 1: Localización de la pineal en el cerebro humano (izquierda), y vía de síntesis de la melatonina en la glándula pineal (derecha).

En un principio, se observó que era una molécula relacionada con la fisiología neuroendocrina, principalmente con la reproducción. Posteriormente se encontró que estaba implicada en la regulación de los ritmos circadianos, tanto endocrinos como no endocrinos, como el ritmo sueño-vigilia (Figura 2). Más recientemente, se identificó como una hormona moduladora de la actividad del sistema inmunitario. Hace unos pocos años, se demostró que es un potente antioxidante y antiinflamatorio. Además de todas las funciones anteriores, hoy en día sabemos que es una hormona fundamental en la regulación de la función mitocondrial, para la producción de ATP, la forma de energía que la célula utiliza para todas sus funciones.

Figura 2: Melatonina y sueño. La duración del sueño (arriba) se correlaciona con la duración del ritmo de melatonina

Filogenéticamente, la melatonina es una molécula muy antigua que estaba ya presente en los organismos unicelulares en el inicio de la vida, hace más de mil millones de años. En esa época, la radiación UV del sol era muy elevada (no había capa de ozono que la filtrara), dando lugar a la generación de grandes cantidades de radicales libres que dañaban mortalmente a la célula primitiva. Para protegerse, la célula inventó un doble sistema, de inactividad diurna y actividad nocturna, lo que la hacía menos vulnerable a dicha radiación UV. Simultáneamente, la célula empezó a utilizar moléculas que tenía a su disposición como depuradoras de los radicales libres. Entre ellas, las más abundantes eran el triptófano y sus metabolitos, incluyendo a la propia melatonina. La melatonina entonces se consumía rápidamente por el día, cuando la célula estaba más expuesta, y aumentaba por la noche. De esta forma, la actividad vital de la célula primitiva se asoció a un ritmo diario de los niveles de melatonina. Esa asociación debió de ser fundamental para la supervivencia celular, por lo que se mantuvo a lo largo de la evolución filogenética, dando lugar al ritmo circadiano de melatonina como regulador de las funciones vitales celulares, que se mantiene en la actualidad, al igual que su actividad antioxidante. En paralelo, la célula puso en marcha otros sistemas antioxidantes enzimáticos, que están a su vez bajo el control de la propia melatonina.

Nuestros servicios

El insomnio y, en general, el trastorno del ritmo sueño/vigilia, refleja una alteración más profunda del reloj biológico, que está relacionado con muchas otras patologías como fibromialgia y fatiga crónica, astenia, trastornos metabólicos, hormonales y desequilibrios de la nutrición, enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias, cáncer, así como el envejecimiento y patológico.

Mediante una serie de pruebas que se indican abajo, en el IiMEL evaluamos la función del reloj biológico, los trastornos de los ritmos circadianos y de la producción de melatonina, así como las causas de las alteraciones del sueño, identificamos su relación con otras patologías antes citadas, y proponemos el tratamiento adecuado.

  • Calidad del sueño

    Ya que el ritmo sueño/vigilia refleja directamente cómo está funcionando el reloj biológico, una correcta evaluación de la calidad de sueño requiere el análisis de la estructura (cronotipo) y funcionamiento del reloj biológico endógeno, y su relación con la alteración de los ritmos biológicos, o cronodisrupción.

    Nos permite identificar las causas y el tipo de cronodisrupción, para proceder a su reparación y restaurar el ritmo del sueño.


  • Niveles de melatonina

    El análisis de la melatonina se puede realizar en orina (midiendo 6-sulfatoximelatonina), suero o saliva. La saliva es la mejor opción y menos invasiva, ya que refleja con total seguridad sus niveles en sangre. La determinación de los niveles de melatonina en saliva a lo largo de las 24 horas refleja el fenotipo circadiano.

    De esta forma, conocemos si existen trastornos en la amplitud, duración, y adelanto o retraso de fase en el fenotipo circadiano de los ritmos con respecto al ritmo ideal representado por el cronotipo genético, para proceder a normalizarlo.


  • Proceso de envejecimiento

    Ya que el envejecimiento se inicia con un proceso de cronodisrupción, continúa con una fase de activación inmunitaria, sigue con aumento de estrés oxidativo, y termina con disfunción mitocondrial, valoramos aquí el daño oxidativo y defensa antioxidante, el daño nitrosativo y la activación inflamatoria, y la función mitocondrial.

    Podemos conocer de esta forma la magnitud del proceso de envejecimiento, para proponer medidas correctoras y preventivas.


  • Estrés oxidativo y potencial antioxidante

    Determinamos los marcadores de daño oxidativo a lípidos y proteínas, así como la actividad de los sistemas endógenos de defensa antioxidante, así como la capacidad de generación de agentes reductores a nivel intracelular y extracelular, cuyo funcionamiento, en tándem, nos da una visión global del potencial antioxidante del organismo.

    Con estos datos, identificamos en qué lugar o lugares del tándem antioxidante/reductor se encuentra el fallo que lleva al acúmulo de radicales libres. Entonces, podemos corregir y compensar esos defectos de manera adecuada para lograr el estado de equilibrio oxidativo.


  • Potencial antiinflamatorio

    Para valorar el potencial y capacidad de respuesta y activación inflamatorias, medimos aquí diversos parámetros de la respuesta de la inmunidad innata, desde la generación de óxido nítrico y el daño nitrosativo, hasta los niveles de citoquinas pro- y antiinflamatorias.

    Estos datos nos dan una visión global de cuál es el grado de activación del sistema inmunitario, proporcionándonos la información necesaria para su corrección.


  • Función mitocondrial

    La función mitocondrial está directamente ligada a la formación de radicales libres, por lo que se pude dañar fácilmente. Aquí determinamos diversos marcadores en suero y en células mononucleares periféricas, incluyendo melatonina y CoQ10, que nos indican la salud de la función mitocondrial.

    Estos estudios nos permiten restaurar la mitocondria, que es es la central bioenergética de la célula, cuyo funcionamiento es crítico para que el organismo responda de manera saludable en cada momento.


  • Otros marcadores del estado de salud

    Los niveles de hormonas, que disminuyen con la edad y ante determiandos tratamietnos farmacológicos; el contenido en microelementos, necesarios para el buen funcionamiento del organismo; los niveles de vitaminas, así como el acúmulo de toxinas, están directamente relacionados con el envejecimiento y enfermedades asociadas al mismo.

    La determinación de esos parámetros o de alguno de ellos nos es importante identificar muchos estados carenciales y/o tóxicos, que permitirá un adecuado diagnóstico del estado de salud y tomar las medidas correctoras adecuadas.


  • Informe personalizado y tratamiento

    Con las determinaciones realizadas aquí, tenemos un criterio importante para diagnosticar el problema de salud, realizar un informe personalizado en cada caso, y plantear una pauta de tratamiento específico, que devuelva la normalidad a aquellas situaciones que se identifiquen como alteradas.

    El fin último del IiMEL es identificar y corregir los problemas de salud mediante los análisis más específicos y menos invasivos, y las terapias más concretas para realizar un tratamiento definido y personalizado.