Melatonina, Fibromialgia y Fatiga Crónica

La fibromialgia es un síndrome crónico que produce cuadros dolorosos de etiología desconocida, acompañados de fatiga, alteraciones del sueño y depresión. La disfunción cognitiva que acompaña a la fibromialgia, y que puede manifestarse como alteraciones de la concentración y reducción de la capacidad para consolidación de memoria a corto plazo, pueden estar relacionada con la deficiencia del sueño. Se presentan una serie de anormalidades bioquímicas, que pueden ser causa y/o consecuencia de la fibromialgia: reducción de la síntesis de dopamina en regiones cerebrales asociadas con la percepción del dolor, alteración de los neurotransmisores noradrenalina y serotonina, aumento en suero de anticuerpos anti-serotonina, y disminución de serotonina y su precursor triptófano, que también es precursor de melatonina. También coexisten alteraciones de otros neurotransmisores y neuromoduladores, como sustancia P y endorfinas en el cerebro, y alteraciones hormonales.

Los factores que contribuyen al desarrollo de la fibromialgia incluyen componentes familiares que pueden ser genéticos, factores ambientales, como un aumento de estrés, trauma físico, infecciones, estrés psicológico, desórdenes endocrinos, y enfermedades autoinmunes. Las citoquinas como la interleuquina 1 ? (IL-1?), IL-6, y el factor de necrosis tumoral ? (TNF-?), están relacionados con el dolor neuropático, y se liberan por las células del sistema inmune cuando hay inflamación, alteraciones endocrinas, alteraciones de neurotransmisores, y también dependen de factores psicológicos. Diversos factores, además de posibles factores genéticos, subyacen a la patogenia de la fibromialgia y fatiga crónica (Figura 1).

Figura 1: En muchas patologías, como la fibromialgia y/o fatiga crónica, no hay causa conocida y por eso no hay tratamiento eficaz. Consideramos que estas enfermedades son consecuencia de una serie de factores ambientales que, sumados o no a una causa genética, desencadenan la sintomatología de cada enfermedad. Ese conjunto de factores ambientales que afectan negativamente al organismo recibe en conjunto el nombre de ambioma. El ambioma puede dar lugar a daño oxidativo y/o inflamatorio que, en última instancia, produce daño celular importante y muerte celular.

A día de hoy, la fibromialgia es una patología incurable, encuadrada dentro de las enfermedades crónicas, al igual que la fatiga crónica. El tratamiento farmacológico depende de la severidad de los síntomas e incluye antidepresivos, anti-inflamatorios, antiepilépticos, hipnóticos, relajantes musculares y opioides, aunque en la mayoría de los casos el proceso clínico continúa sin solución.

¿CÓMO PUEDE LA MELATONINA BENEFICIAR A ESTOS PACIENTES?

La disminución de triptófano y serotonina, ambos precursores de la síntesis de melatonina, en pacientes con fibromialgia, habla a favor de una alteración de los niveles de melatonina, una hormona, como ya sabemos, necesaria para la regulación y sincronización de los neurotransmisores en el cerebro, además de la sincronización del ritmo sueño/vigilia, funciones ambas que están alteradas en la fibromialgia. Es por ello que los bajos niveles de melatonina y de su producción, nocturna que se han observado en esta enfermedad, se han relacionado con algunas de las manifestaciones clínicas de la fibromialgia. No obstante, hay algunos estudios que no han encontrado modificaciones en los niveles de melatonina en pacientes con fibromialgia.

Con el objetivo de mejorar los síntomas de la fibromialgia, incluidos el insomnio y el estrés crónico, hemos utilizado melatonina en estos pacientes. En todos los casos, los pacientes han seguido recibiendo su medicación habitual junto con la melatonina. Después de 15 días de tratamiento, los pacientes vuelven a tener el ritmo del sueño sincronizado, y se observa una disminución significativa del dolor. En este momento, es cuando los pacientes dejan de tomar hipnóticos. Después de 30 días de tratamiento, se suspende el resto de la medicación y sólo toman melatonina. Los pacientes que han seguido este tratamiento, se sienten muy bien, tienen un ritmo de sueño totalmente normal, y se observa una desaparición de los dolores y de la fatiga. También presentan una mejora en su estado de ánimo, y empiezan a realizar sus tareas diarias normalmente.

La melatonina tiene múltiples acciones, incluidas la modulación de ritmo del sueño. Por tanto, la administración de melatonina va a mejorar el sueño y el descanso, y disminuye la ansiedad que se produce como consecuencia de la falta de sueño. Además, la melatonina también regula los ritmos circadianos de neurotransmisores, como el GABA, el glutamato, y la dopamina, por lo que uno de los efectos de la melatonina en la fibromialgia podría ser la normalización de los ritmos de neurotransmisores y del ritmo sueño-vigilia. La melatonina también tiene propiedades anti-estrés y puede influir en el eje hipotálamo-hipofisario, mejorando muchas de las manifestaciones de esta patología. Por otro lado, los efectos anti-inflamatorios de la melatonina, así como la inhibición de la activación de los macrófagos/monocitos, pueden ser beneficiosos para la fibromialgia. Finalmente, como la fisiología alterada del músculo puede participar en la patofisiología de la fibromialgia, las acciones de la melatonina para aumentar la bioenergética mitocondrial y la función muscular, pueden colaborar en los beneficios terapéuticos de la melatonina en estos pacientes.

Por tanto, teniendo en cuenta que la melatonina reduce la toxicidad y aumenta la eficacia de muchos fármacos, sugerimos que la melatonina sola, o en combinación con otras terapias, puede tener efectos beneficiosos importantes en el tratamiento de la fibromialgia.

BILBIOGRAFÍA

1) Acuña-Castroviejo D, Escames G, Reiter RJ. Melatonin therapy in fibromyalgia. J Pineal Res 2006; 40:98-99. PMDI: 16313505.

2) Reiter RJ, Acuña-Castroviejo D, Tan DX. Melatonin therapy in fibromyalgia.Current Pain Headache Report 2007; 11:339-342. PMDI: 17894923.

3) Acuña-Castroviejo D, Escames G. Melatonina, ritmo sueño/vigilia y fibromialgia. Biorritmes 2009; 18:11-13.

4) Escames G, Öztürk G, Baño-Otálora B, Pozo MJ, Madrid JA, Serrano E, Concepción M, Acuña-Castroviejo D. Exercise and melatonin: Reciprocal benefits. J Pineal Res 2011; DOI: 10.1111/j.1600-079X.2011.00924.x. PMDI:21848991.

Nuestros servicios

El insomnio y, en general, el trastorno del ritmo sueño/vigilia, refleja una alteración más profunda del reloj biológico, que está relacionado con muchas otras patologías como fibromialgia y fatiga crónica, astenia, trastornos metabólicos, hormonales y desequilibrios de la nutrición, enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias, cáncer, así como el envejecimiento y patológico.

Mediante una serie de pruebas que se indican abajo, en el IiMEL evaluamos la función del reloj biológico, los trastornos de los ritmos circadianos y de la producción de melatonina, así como las causas de las alteraciones del sueño, identificamos su relación con otras patologías antes citadas, y proponemos el tratamiento adecuado.

  • Calidad del sueño

    Ya que el ritmo sueño/vigilia refleja directamente cómo está funcionando el reloj biológico, una correcta evaluación de la calidad de sueño requiere el análisis de la estructura (cronotipo) y funcionamiento del reloj biológico endógeno, y su relación con la alteración de los ritmos biológicos, o cronodisrupción.

    Nos permite identificar las causas y el tipo de cronodisrupción, para proceder a su reparación y restaurar el ritmo del sueño.


  • Niveles de melatonina

    El análisis de la melatonina se puede realizar en orina (midiendo 6-sulfatoximelatonina), suero o saliva. La saliva es la mejor opción y menos invasiva, ya que refleja con total seguridad sus niveles en sangre. La determinación de los niveles de melatonina en saliva a lo largo de las 24 horas refleja el fenotipo circadiano.

    De esta forma, conocemos si existen trastornos en la amplitud, duración, y adelanto o retraso de fase en el fenotipo circadiano de los ritmos con respecto al ritmo ideal representado por el cronotipo genético, para proceder a normalizarlo.


  • Proceso de envejecimiento

    Ya que el envejecimiento se inicia con un proceso de cronodisrupción, continúa con una fase de activación inmunitaria, sigue con aumento de estrés oxidativo, y termina con disfunción mitocondrial, valoramos aquí el daño oxidativo y defensa antioxidante, el daño nitrosativo y la activación inflamatoria, y la función mitocondrial.

    Podemos conocer de esta forma la magnitud del proceso de envejecimiento, para proponer medidas correctoras y preventivas.


  • Estrés oxidativo y potencial antioxidante

    Determinamos los marcadores de daño oxidativo a lípidos y proteínas, así como la actividad de los sistemas endógenos de defensa antioxidante, así como la capacidad de generación de agentes reductores a nivel intracelular y extracelular, cuyo funcionamiento, en tándem, nos da una visión global del potencial antioxidante del organismo.

    Con estos datos, identificamos en qué lugar o lugares del tándem antioxidante/reductor se encuentra el fallo que lleva al acúmulo de radicales libres. Entonces, podemos corregir y compensar esos defectos de manera adecuada para lograr el estado de equilibrio oxidativo.


  • Potencial antiinflamatorio

    Para valorar el potencial y capacidad de respuesta y activación inflamatorias, medimos aquí diversos parámetros de la respuesta de la inmunidad innata, desde la generación de óxido nítrico y el daño nitrosativo, hasta los niveles de citoquinas pro- y antiinflamatorias.

    Estos datos nos dan una visión global de cuál es el grado de activación del sistema inmunitario, proporcionándonos la información necesaria para su corrección.


  • Función mitocondrial

    La función mitocondrial está directamente ligada a la formación de radicales libres, por lo que se pude dañar fácilmente. Aquí determinamos diversos marcadores en suero y en células mononucleares periféricas, incluyendo melatonina y CoQ10, que nos indican la salud de la función mitocondrial.

    Estos estudios nos permiten restaurar la mitocondria, que es es la central bioenergética de la célula, cuyo funcionamiento es crítico para que el organismo responda de manera saludable en cada momento.


  • Otros marcadores del estado de salud

    Los niveles de hormonas, que disminuyen con la edad y ante determiandos tratamietnos farmacológicos; el contenido en microelementos, necesarios para el buen funcionamiento del organismo; los niveles de vitaminas, así como el acúmulo de toxinas, están directamente relacionados con el envejecimiento y enfermedades asociadas al mismo.

    La determinación de esos parámetros o de alguno de ellos nos es importante identificar muchos estados carenciales y/o tóxicos, que permitirá un adecuado diagnóstico del estado de salud y tomar las medidas correctoras adecuadas.


  • Informe personalizado y tratamiento

    Con las determinaciones realizadas aquí, tenemos un criterio importante para diagnosticar el problema de salud, realizar un informe personalizado en cada caso, y plantear una pauta de tratamiento específico, que devuelva la normalidad a aquellas situaciones que se identifiquen como alteradas.

    El fin último del IiMEL es identificar y corregir los problemas de salud mediante los análisis más específicos y menos invasivos, y las terapias más concretas para realizar un tratamiento definido y personalizado.