Valoración del estrés oxidativo y potencial antioxidante

Valoración del estrés oxidativo y potencial antioxidante intra y extracelulares como índices de diagnóstico, pronóstico y evolución de la enfermedad.

Se trata de valorar mediante técnicas espectrofotométricas, fluorimétricas, cromatografía de alta resolución, y técnicas de biología molecular, el grado de estrés oxidativo y de las defensas antioxidantes endógenas del sujeto (Figura 1).

Figura 1: Parámetros utilizados para valorar el estado oxidativo. Se comparan las distintas muestras para determinar dichos marcadores, y la utilidad relativa de cada una

Para ello, hacemos las siguientes determinaciones:

1. ESTADO REDOX EXTRACELULAR PLASMÁTICO: Determinación de marcadores de daño oxidativo/nitrosativo, radicales libres y sistemas antioxidantes endógenos extracelulares (Figura 2).

Finalidad: Evaluar el estado redox (oxidativo) periférico.

Interés clínico: Nos indica de manera indirecta y superficial el estado oxidativo del paciente, aunque no nos dice cómo están afectadas las células/tejidos el organismo.

Muestra biológica: Plasma, LCR.

Parámetros:

  • Peroxidación de los lípidos de membrana (LPO): refleja el daño oxidativo a las membranas celulares.
  • Carbonilos: refleja el daño oxidativo a las proteínas.
  • 8-hidroxi-desoxiguanosina (OH-dG): refleja el daño oxidativo al ADN.
  • Nitritos+ nitratos (NOx): refleja el daño nitrosativo celular debido a un proceso inflamatorio.
  • Cociente Glutation reducido (GSH)/glutation oxidado (GSSG): refleja el estado redox y, cuando se mide en las células, constituye el mejor índice del estado redox intracelular.
  • Glutation peroxidasa (GPx) y reductasa (GRd): reflejan la capacidad del organismo para mantener el índice GSH/GSSG y, por tanto, la capacidad de defensa antioxidante.
  • Superóxido dismutasa (SOD): refleja la capacidad de defensa antioxidante frente a radicales superóxido, principales generados en la mitocondria.

Figura 2: Algunos tipos de mediadores utilizados como marcadores del estado redox e inflamatorio


  • Catalasa (CAT): refleja la capacidad de defensa antioxidante frente a los peróxidos de hidrógeno.
  • Coenzima Q10 (CoQ10): refleja la defensa antioxidante de las membranas celulares, y es también un índice importante de la función mitocondrial.
  • Melatonina intracelular: refleja el estado del reloj biológico, así como la capacidad de defensa antioxidante endógena.
  • Actividad antioxidante total del plasma (AAT): refleja de manera indirecta el conjunto de sistemas de defensa antioxidante en el plasma.
  • Productos de oxidación avanzada de proteínas (AOPP): es un marcador importante de estrés oxidativo, directamente relacionado con los productos finales de glicación avanzada (AGE), y mediadores también de inflamación y activación de células monocíticas.

2. ESTADO REDOX INTRACELULAR ERITROCITARIO: Determinación de los marcadores de daño oxidativo, radicales libres y sistemas antioxidantes endógenos intracelulares.

Finalidad: Evaluar el estado redox (oxidativo) intracelular.
Interés clínico: Nos indica de manera más específica el estado oxidativo intracelular del paciente, ya que las determinaciones en hematíes reflejan el estado redox intracelular de los tejidos. Sin embargo, al no tener núcleo ni mitocondrias, no se determina el componente bioenergético en dicho estado.
Muestra biológica: Hematíes, biopsia tisular
Parámetros: Los mismos que antes, excepto la AAT.

3. ESTADO REDOX INTRACELULAR EN CÉLULAS MONONUCLEARES: Determinación de marcadores de daño oxidativo, radicales libres y sistemas antioxidantes endógenos intracelulares. La ventaja frente a las determinaciones en hematíes es que este estudio proporciona información adicional, importante, al incluir estas células mitocondrias y núcleos (Figura 3).

Figura 3: El uso de biopsias tisulares o células mononucleares sanguíneas permite la determinación de parámetros de daño oxidativo/inflamatorio intracelulares que reflejen la función mitocondrial

Finalidad: Evaluar el estado redox (oxidativo) intracelular en células bioenergéticamente activas.
Interés clínico: Nos indica de manera más específica el estado oxidativo intracelular del paciente, ya que las determinaciones en células mononucleares periféricas (monocitos y linfocitos) reflejan el estado redox intracelular de los tejidos, tanto el dependiente del metabolismo citoplasmático como del mitocondrial.

Muestra biológica: células mononucleares sanguíneas; biopsia tisular.

Parámetros: Los mismos que en hematíes.

Nuestros servicios

El insomnio y, en general, el trastorno del ritmo sueño/vigilia, refleja una alteración más profunda del reloj biológico, que está relacionado con muchas otras patologías como fibromialgia y fatiga crónica, astenia, trastornos metabólicos, hormonales y desequilibrios de la nutrición, enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias, cáncer, así como el envejecimiento y patológico.

Mediante una serie de pruebas que se indican abajo, en el IiMEL evaluamos la función del reloj biológico, los trastornos de los ritmos circadianos y de la producción de melatonina, así como las causas de las alteraciones del sueño, identificamos su relación con otras patologías antes citadas, y proponemos el tratamiento adecuado.

  • Calidad del sueño

    Ya que el ritmo sueño/vigilia refleja directamente cómo está funcionando el reloj biológico, una correcta evaluación de la calidad de sueño requiere el análisis de la estructura (cronotipo) y funcionamiento del reloj biológico endógeno, y su relación con la alteración de los ritmos biológicos, o cronodisrupción.

    Nos permite identificar las causas y el tipo de cronodisrupción, para proceder a su reparación y restaurar el ritmo del sueño.


  • Niveles de melatonina

    El análisis de la melatonina se puede realizar en orina (midiendo 6-sulfatoximelatonina), suero o saliva. La saliva es la mejor opción y menos invasiva, ya que refleja con total seguridad sus niveles en sangre. La determinación de los niveles de melatonina en saliva a lo largo de las 24 horas refleja el fenotipo circadiano.

    De esta forma, conocemos si existen trastornos en la amplitud, duración, y adelanto o retraso de fase en el fenotipo circadiano de los ritmos con respecto al ritmo ideal representado por el cronotipo genético, para proceder a normalizarlo.


  • Proceso de envejecimiento

    Ya que el envejecimiento se inicia con un proceso de cronodisrupción, continúa con una fase de activación inmunitaria, sigue con aumento de estrés oxidativo, y termina con disfunción mitocondrial, valoramos aquí el daño oxidativo y defensa antioxidante, el daño nitrosativo y la activación inflamatoria, y la función mitocondrial.

    Podemos conocer de esta forma la magnitud del proceso de envejecimiento, para proponer medidas correctoras y preventivas.


  • Estrés oxidativo y potencial antioxidante

    Determinamos los marcadores de daño oxidativo a lípidos y proteínas, así como la actividad de los sistemas endógenos de defensa antioxidante, así como la capacidad de generación de agentes reductores a nivel intracelular y extracelular, cuyo funcionamiento, en tándem, nos da una visión global del potencial antioxidante del organismo.

    Con estos datos, identificamos en qué lugar o lugares del tándem antioxidante/reductor se encuentra el fallo que lleva al acúmulo de radicales libres. Entonces, podemos corregir y compensar esos defectos de manera adecuada para lograr el estado de equilibrio oxidativo.


  • Potencial antiinflamatorio

    Para valorar el potencial y capacidad de respuesta y activación inflamatorias, medimos aquí diversos parámetros de la respuesta de la inmunidad innata, desde la generación de óxido nítrico y el daño nitrosativo, hasta los niveles de citoquinas pro- y antiinflamatorias.

    Estos datos nos dan una visión global de cuál es el grado de activación del sistema inmunitario, proporcionándonos la información necesaria para su corrección.


  • Función mitocondrial

    La función mitocondrial está directamente ligada a la formación de radicales libres, por lo que se pude dañar fácilmente. Aquí determinamos diversos marcadores en suero y en células mononucleares periféricas, incluyendo melatonina y CoQ10, que nos indican la salud de la función mitocondrial.

    Estos estudios nos permiten restaurar la mitocondria, que es es la central bioenergética de la célula, cuyo funcionamiento es crítico para que el organismo responda de manera saludable en cada momento.


  • Otros marcadores del estado de salud

    Los niveles de hormonas, que disminuyen con la edad y ante determiandos tratamietnos farmacológicos; el contenido en microelementos, necesarios para el buen funcionamiento del organismo; los niveles de vitaminas, así como el acúmulo de toxinas, están directamente relacionados con el envejecimiento y enfermedades asociadas al mismo.

    La determinación de esos parámetros o de alguno de ellos nos es importante identificar muchos estados carenciales y/o tóxicos, que permitirá un adecuado diagnóstico del estado de salud y tomar las medidas correctoras adecuadas.


  • Informe personalizado y tratamiento

    Con las determinaciones realizadas aquí, tenemos un criterio importante para diagnosticar el problema de salud, realizar un informe personalizado en cada caso, y plantear una pauta de tratamiento específico, que devuelva la normalidad a aquellas situaciones que se identifiquen como alteradas.

    El fin último del IiMEL es identificar y corregir los problemas de salud mediante los análisis más específicos y menos invasivos, y las terapias más concretas para realizar un tratamiento definido y personalizado.