Valoración de los niveles de melatonina

Valoración del ritmo circadiano de melatonina y de sus niveles extra- e intracelulares como control terapéutico para su correcta dosificación.

Una de las características que más llama la atención de la melatonina en la actualidad es su diversidad de efectos y sus mecanismos de acción (Figura 1). En la actualidad podemos clasificar las acciones de la melatonina en cuatro grupos: 1) las mediadas por receptores de membrana; 2) las mediadas por receptores nucleares; 3) las mediadas por proteínas citosólicas reguladoras del calcio; 4) las acciones a nivel mitocondrial, y 5) las acciones directas. Se han descrito receptores de membrana y nucleares de melatonina. Aunque los receptores de membrana se han identificado e incluso caracterizado en humanos, la mayoría de los efectos antioxidantes de la melatonina se han relacionado con sus receptores nucleares. La expresión de algunos enzimas antioxidantes tales como la GPx, GRd y SOD está bajo control genómico de la melatonina. Además, esta hormona inhibe la expresión y actividad de enzimas proinflamatorias como la iNOS.

Figura 1: Mecanismos de acción de la melatonina. Esta hormona ejerce sus funciones a través de receptores de membrana (MT1 y MT2); receptores nucleares (ROR); uniéndose a proteínas reguladoras del calcio (calmodulina y calreticulina), y manteniendo la homeostasis mitocondrial, evitando la apoptosis, producción de radicales libres (ROS/RNS), y la pérdida de ATP

Por otro lado, la melatonina ejerce múltiples acciones a todos los niveles de organismo, eliminando directa o indirectamente, radicales de oxígeno y de nitrógeno (ROS/RNS).

Por tanto, el uso de la melatonina en la clínica, o su falta en diversas patologías, no está sólo relacionada con alteraciones de los ritmos biológicos, sino que tiene una estrecha relación con muchas funciones celulares (Figura 2).

Figura 2: Múltiples niveles en la célula donde la melatonina elimina radicales libres

En el organismo existen dos fuentes de melatonina: la glándula pineal, que produce melatonina en pequeñas cantidades y sale a la circulación sistémica y cerebral, así como al líquido cefalorraquídeo, y la melatonina extrapineal, producida en la mayor parte de los órganos y tejidos del organismo en mucha mayor proporción que la pineal, pero que no sale a la circulación.

Figura 3: Fuentes de producción de melatonina y sus propiedades específicas

La melatonina pineal se encarga de reguilar los ritmos biológicos, mientras que la extrapineal se encarga de la defensa antioxidante y antiinflamatoria. Es por ello que la determinación de estas dos fuentes de melatonina es fundamental para valorar las alteraciones de su producción y las dosis de melatonina que, en su caso, hay que administrar para corregir esas desviaciones (Figura 4).

Figura 4: La personalización de la dosis de melatonina requiere conocer sus funciones cronobióticas y antioxidantes/antiinflamatorias para ajustarla a las necesidades del organismo

Pero no nos sirven sus niveles plasmáticos por el día, ya que siempre son bajos. Lo que nos interesan son dos aspectos fundamentales:


  1. Determinación de su variación diaria, mediante el análisis de su producción circadiana en sangre, saliva u orina, siendo la saliva el fluido biológico más útil y recomendable para ello, por la simplicidad de obtención de las muestras y su directa correlación con la melatonina plasmática.
  2. Determinación de sus niveles intracelulares, en eritrocitos y células mononucleares sanguíneas, siendo estas últimas más útiles ya que tienen mitocondrias que son la diana terapéutica de la melatonina. Así sabemos si la melatonina administrada está realizando sus efectos.

Nuestros servicios

El insomnio y, en general, el trastorno del ritmo sueño/vigilia, refleja una alteración más profunda del reloj biológico, que está relacionado con muchas otras patologías como fibromialgia y fatiga crónica, astenia, trastornos metabólicos, hormonales y desequilibrios de la nutrición, enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias, cáncer, así como el envejecimiento y patológico.

Mediante una serie de pruebas que se indican abajo, en el IiMEL evaluamos la función del reloj biológico, los trastornos de los ritmos circadianos y de la producción de melatonina, así como las causas de las alteraciones del sueño, identificamos su relación con otras patologías antes citadas, y proponemos el tratamiento adecuado.

  • Calidad del sueño

    Ya que el ritmo sueño/vigilia refleja directamente cómo está funcionando el reloj biológico, una correcta evaluación de la calidad de sueño requiere el análisis de la estructura (cronotipo) y funcionamiento del reloj biológico endógeno, y su relación con la alteración de los ritmos biológicos, o cronodisrupción.

    Nos permite identificar las causas y el tipo de cronodisrupción, para proceder a su reparación y restaurar el ritmo del sueño.


  • Niveles de melatonina

    El análisis de la melatonina se puede realizar en orina (midiendo 6-sulfatoximelatonina), suero o saliva. La saliva es la mejor opción y menos invasiva, ya que refleja con total seguridad sus niveles en sangre. La determinación de los niveles de melatonina en saliva a lo largo de las 24 horas refleja el fenotipo circadiano.

    De esta forma, conocemos si existen trastornos en la amplitud, duración, y adelanto o retraso de fase en el fenotipo circadiano de los ritmos con respecto al ritmo ideal representado por el cronotipo genético, para proceder a normalizarlo.


  • Proceso de envejecimiento

    Ya que el envejecimiento se inicia con un proceso de cronodisrupción, continúa con una fase de activación inmunitaria, sigue con aumento de estrés oxidativo, y termina con disfunción mitocondrial, valoramos aquí el daño oxidativo y defensa antioxidante, el daño nitrosativo y la activación inflamatoria, y la función mitocondrial.

    Podemos conocer de esta forma la magnitud del proceso de envejecimiento, para proponer medidas correctoras y preventivas.


  • Estrés oxidativo y potencial antioxidante

    Determinamos los marcadores de daño oxidativo a lípidos y proteínas, así como la actividad de los sistemas endógenos de defensa antioxidante, así como la capacidad de generación de agentes reductores a nivel intracelular y extracelular, cuyo funcionamiento, en tándem, nos da una visión global del potencial antioxidante del organismo.

    Con estos datos, identificamos en qué lugar o lugares del tándem antioxidante/reductor se encuentra el fallo que lleva al acúmulo de radicales libres. Entonces, podemos corregir y compensar esos defectos de manera adecuada para lograr el estado de equilibrio oxidativo.


  • Potencial antiinflamatorio

    Para valorar el potencial y capacidad de respuesta y activación inflamatorias, medimos aquí diversos parámetros de la respuesta de la inmunidad innata, desde la generación de óxido nítrico y el daño nitrosativo, hasta los niveles de citoquinas pro- y antiinflamatorias.

    Estos datos nos dan una visión global de cuál es el grado de activación del sistema inmunitario, proporcionándonos la información necesaria para su corrección.


  • Función mitocondrial

    La función mitocondrial está directamente ligada a la formación de radicales libres, por lo que se pude dañar fácilmente. Aquí determinamos diversos marcadores en suero y en células mononucleares periféricas, incluyendo melatonina y CoQ10, que nos indican la salud de la función mitocondrial.

    Estos estudios nos permiten restaurar la mitocondria, que es es la central bioenergética de la célula, cuyo funcionamiento es crítico para que el organismo responda de manera saludable en cada momento.


  • Otros marcadores del estado de salud

    Los niveles de hormonas, que disminuyen con la edad y ante determiandos tratamietnos farmacológicos; el contenido en microelementos, necesarios para el buen funcionamiento del organismo; los niveles de vitaminas, así como el acúmulo de toxinas, están directamente relacionados con el envejecimiento y enfermedades asociadas al mismo.

    La determinación de esos parámetros o de alguno de ellos nos es importante identificar muchos estados carenciales y/o tóxicos, que permitirá un adecuado diagnóstico del estado de salud y tomar las medidas correctoras adecuadas.


  • Informe personalizado y tratamiento

    Con las determinaciones realizadas aquí, tenemos un criterio importante para diagnosticar el problema de salud, realizar un informe personalizado en cada caso, y plantear una pauta de tratamiento específico, que devuelva la normalidad a aquellas situaciones que se identifiquen como alteradas.

    El fin último del IiMEL es identificar y corregir los problemas de salud mediante los análisis más específicos y menos invasivos, y las terapias más concretas para realizar un tratamiento definido y personalizado.