Análisis hormonales, vitaminas, microelementos, y toxinas

DETERMINACIONES HORMONALES

Uno de los aspectos importantes de la fisiología humana consiste en que su sistema hormonal esté adecuadamente organizado. Sabemos que todas las hormonas siguen un ritmo circadiano de secreción, controlado por la melatonina, y que debe mantenerse dentro de unos rangos bastante estrictos. Por ejemplo, el cortisol debe de producirse por la mañana, con un máximo hacia las 8 de la mañana, y se va educiendo, alcanzando un mínimo hacia las 8 de la tarde. De esta forma, el cortisol por la mañana nos ayuda a movilizar la glucosa para que vaya a los músculos y podamos iniciar nuestra actividad diaria. Un déficit de cortisol por la mañana nos produce cansancio, además de muchos otros trastornos. Pero un aumento de cortisol por la tarde-noche, que ocurre con el envejecimiento, va a generar un estrés oxidativo que nos va a dañar las neuronas de ciertas áreas del cerebro, con las consecuencias que ello tiene en nuestras funciones cognitivas.

Esquemáticamente, nuestro sistema endocrino se representa en la Figura 1.

Figura 1: Esquema de nuestro sistema endocrino. En esencia, está constituido por el eje hipotálamo-hipofisario, que produce una serie de hormonas qu controlan nuestras funciones vitales

Unos núcleos del hipotálamo producen hormonas (ADH y OXT), que van a la hipófisis posterior o neurohipófisis y allí se almacenan hasta ser vertidas a la sangre cuando se necesitan. Otros núcleos producen hormonas que van a la hipófisis anterior o adenohipófisis y allí estimulan o inhiben la producción de otras hormonas (ACTH, TSH, GH, FSH/LH, PRL). Estas últimas que salen a la sangre para regular la función y producción de otras hormonas en los órganos diana.

Así pues, vigilar nuestro sistema endocrino es necesario, sobre todo cuando existen problemas clínicos que nos reflejen alteraciones hormonales, ya que, en general, dichas alteraciones pueden tratarse con bastante facilidad.

1. VALORACIÓN ENDOCRINA EN SANGRE: Determinación de las hormonas tanto hipofisarias como periféricas.

Finalidad: Evaluar la existencia de una disfunción endocrina.

Interés clínico: Nos indica de manera indirecta la presencia de una disfunción endocrina, sea primaria o secundaria, para poder evaluar su relación con el estado de la persona.

Muestra biológica: plasma o suero.

Parámetros:

  • ACTH/Cortisol: Nos indica defectos en al función córticosuprarrenal.
  • TSH/T4 y T3: Nos informa de una alteración o disfunción tiroidea.
  • GH/IGF-1: Nos indica posibles defectos en el sistema de la hormona de crecimiento.
  • FSH/LH/Estradiol/Progesterona/Testosterona: Nos indica posibles defectos en los ejes reproductores femenino y masculino.
  • PRL: Indica la existencia de trastornos de la prolactina.

2. VALORACIÓN DE VITAMINAS Y MICROELEMENTOS

Por otro lado, las vitaminas son complementos fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo. Unas son antioxidantes, otras se requieren para el crecimiento de determinados tejidos, otras son necesarias para funciones concretas, como la visión, producción de glóbulos rojos y hemoglobina, etc.

Su determinación es importante cuando se sospechen estados de hipo o hipervitaminosis, que deben ser identificados por el médico.

Los microelementos, bioelementos presentes en pequeñas cantidades (menos del 0.05%) en el organismo humano, son requeridos para el correcto funcionamiento del mismo. Tanto su defecto como exceso son tóxicos y pueden afectar principalmente a la función del hígado. Aunque no es fácil, un análisis detallado de los problemas que presenta una persona puede identificarnos el o los microelementos deficitarios o en exceso.

3. VALORACIÓN DE TOXINAS

No solamente los niveles de hormonas, vitaminas y minerales son importantes para saber el estado de salud y/o enfermedad de una persona. Además, el organismo durante su funcionamiento diario, produce y elimina sustancias de desechos metabólicos cuya acumulación es nociva para él. Pero además, tanto en determinados tipos de alimentación, como en el medio ambiente, hay muchos tipos de toxinas que ingerimos y respiramos, y cuyo depósito en nuestro cuerpo puede dar lugar a alteraciones importantes del funcionamiento normal de nuestros órganos.

La determinación del acúmulo de estos compuestos tóxicos y contaminantes es un aspecto importante para completar la evaluación de nuestro estado de salud.

Nuestros servicios

El insomnio y, en general, el trastorno del ritmo sueño/vigilia, refleja una alteración más profunda del reloj biológico, que está relacionado con muchas otras patologías como fibromialgia y fatiga crónica, astenia, trastornos metabólicos, hormonales y desequilibrios de la nutrición, enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias, cáncer, así como el envejecimiento y patológico.

Mediante una serie de pruebas que se indican abajo, en el IiMEL evaluamos la función del reloj biológico, los trastornos de los ritmos circadianos y de la producción de melatonina, así como las causas de las alteraciones del sueño, identificamos su relación con otras patologías antes citadas, y proponemos el tratamiento adecuado.

  • Calidad del sueño

    Ya que el ritmo sueño/vigilia refleja directamente cómo está funcionando el reloj biológico, una correcta evaluación de la calidad de sueño requiere el análisis de la estructura (cronotipo) y funcionamiento del reloj biológico endógeno, y su relación con la alteración de los ritmos biológicos, o cronodisrupción.

    Nos permite identificar las causas y el tipo de cronodisrupción, para proceder a su reparación y restaurar el ritmo del sueño.


  • Niveles de melatonina

    El análisis de la melatonina se puede realizar en orina (midiendo 6-sulfatoximelatonina), suero o saliva. La saliva es la mejor opción y menos invasiva, ya que refleja con total seguridad sus niveles en sangre. La determinación de los niveles de melatonina en saliva a lo largo de las 24 horas refleja el fenotipo circadiano.

    De esta forma, conocemos si existen trastornos en la amplitud, duración, y adelanto o retraso de fase en el fenotipo circadiano de los ritmos con respecto al ritmo ideal representado por el cronotipo genético, para proceder a normalizarlo.


  • Proceso de envejecimiento

    Ya que el envejecimiento se inicia con un proceso de cronodisrupción, continúa con una fase de activación inmunitaria, sigue con aumento de estrés oxidativo, y termina con disfunción mitocondrial, valoramos aquí el daño oxidativo y defensa antioxidante, el daño nitrosativo y la activación inflamatoria, y la función mitocondrial.

    Podemos conocer de esta forma la magnitud del proceso de envejecimiento, para proponer medidas correctoras y preventivas.


  • Estrés oxidativo y potencial antioxidante

    Determinamos los marcadores de daño oxidativo a lípidos y proteínas, así como la actividad de los sistemas endógenos de defensa antioxidante, así como la capacidad de generación de agentes reductores a nivel intracelular y extracelular, cuyo funcionamiento, en tándem, nos da una visión global del potencial antioxidante del organismo.

    Con estos datos, identificamos en qué lugar o lugares del tándem antioxidante/reductor se encuentra el fallo que lleva al acúmulo de radicales libres. Entonces, podemos corregir y compensar esos defectos de manera adecuada para lograr el estado de equilibrio oxidativo.


  • Potencial antiinflamatorio

    Para valorar el potencial y capacidad de respuesta y activación inflamatorias, medimos aquí diversos parámetros de la respuesta de la inmunidad innata, desde la generación de óxido nítrico y el daño nitrosativo, hasta los niveles de citoquinas pro- y antiinflamatorias.

    Estos datos nos dan una visión global de cuál es el grado de activación del sistema inmunitario, proporcionándonos la información necesaria para su corrección.


  • Función mitocondrial

    La función mitocondrial está directamente ligada a la formación de radicales libres, por lo que se pude dañar fácilmente. Aquí determinamos diversos marcadores en suero y en células mononucleares periféricas, incluyendo melatonina y CoQ10, que nos indican la salud de la función mitocondrial.

    Estos estudios nos permiten restaurar la mitocondria, que es es la central bioenergética de la célula, cuyo funcionamiento es crítico para que el organismo responda de manera saludable en cada momento.


  • Otros marcadores del estado de salud

    Los niveles de hormonas, que disminuyen con la edad y ante determiandos tratamietnos farmacológicos; el contenido en microelementos, necesarios para el buen funcionamiento del organismo; los niveles de vitaminas, así como el acúmulo de toxinas, están directamente relacionados con el envejecimiento y enfermedades asociadas al mismo.

    La determinación de esos parámetros o de alguno de ellos nos es importante identificar muchos estados carenciales y/o tóxicos, que permitirá un adecuado diagnóstico del estado de salud y tomar las medidas correctoras adecuadas.


  • Informe personalizado y tratamiento

    Con las determinaciones realizadas aquí, tenemos un criterio importante para diagnosticar el problema de salud, realizar un informe personalizado en cada caso, y plantear una pauta de tratamiento específico, que devuelva la normalidad a aquellas situaciones que se identifiquen como alteradas.

    El fin último del IiMEL es identificar y corregir los problemas de salud mediante los análisis más específicos y menos invasivos, y las terapias más concretas para realizar un tratamiento definido y personalizado.