La melatonina es un buen antiinflamatorio

Otro interesante aspecto de la melatonina relacionado con su papel antienvejecimiento es su capacidad de inhibición de la NOS. Para evaluar si la melatonina afecta también a la producción del enzima, se estudió el efecto de esta hormona en diversos modelos de sepsis, una inflamación generalizada del organismo que dispara la producción de NO. Estos modelos nos permiten estudiar las características de la respuesta inflamatoria y las propiedades antiinflamatorias de la melatonina, para su posterior utilización en procesos inflamatorios crónicos como es el envejecimiento (y procesos neurodegenerativos). Para este estudio, se trataron ratas con lipopolisacáridos bacterianos (LPS) induciendo un estado de shock séptico similar al que ocurre en la clínica humana. En esta situación, existe un aumento muy importante de la isoenzima inducible de la NOS (iNOS) que da lugar a una enorme producción de NO, responsable de gran parte de las lesiones en la sepsis. El shock séptico se traduce en un fallo multiorgánico con alteraciones hepáticas, renales, cerebrales, cardiovasculares y metabólicas, que en última instancia producen la muerte. La administración de melatonina a ratas sépticas contrarrestó el fallo multiorgánico impidiendo la muerte de los animales.

El mecanismo de defensa frente al daño multiorgánico se debe esencialmente a la inhibición de la actividad y la expresión de la iNOS, que va paralelo a un descenso de los niveles de NO● hasta los valores normales. Estos estudios demostraban por primera vez un efecto genómico de la melatonina para regular la iNOS. La iNOS se eleva también en la mitocondria, y es responsable de los altos niveles de NO● intramitocondriales durante la sepsis. La administración de melatonina también redujo significativamente la actividad y concentración de la iNOS en la mitocondria, y aumentó significativamente la supervivencia de los animales, poniendo de manifiesto de nuevo su efecto protector a este nivel.

Hay que tener en cuenta que uno de los mecanismos principales de inducción de la iNOS en la inflamación es la activación de determinados factores de transcripción como el nuclear factor nuclear kappa B (NF-kB). Este factor, una vez activado, es responsable de la regulación de más de un centenar de genes, entre los que se encuentra la iNOS. Pero entre esos genes regulados por el NF-kB se encuentran aquellos que codifican para determinados enzimas antioxidantes, como la SOD y la GPx. Es decir, la respuesta inflamatoria produce activación de genes proinflamatorios, como la iNOS, y genes antioxidantes, como SOD y GPx, precisamente para contrarrestar el enorme estrés oxidativo/nitrosativo que acompaña a la inflamación. Cualquier antiinflamatorio que frene la expresión de la iNOS bloqueando el NF-kB, disminuirá también la expresión de los genes antioxidantes. La melatonina se comporta como un antiinflamatorio de elección, ya que no sólo frena la iNOS, sino que aumenta a su vez la SOD y GPx (además de otros enzimas antioxidantes), de ahí su gran eficacia y falta de efectos secundarios (Figura 29).

Figura 29: Las acciones antiinflamatorias de la melatonina son muy potentes. Principalmente a través de la interacción con sus receptores nucleares (RORα), la melatonina inhibe la respuesta inflamatoria mediada por el NF-kB, y aumenta la función mitocondrial.

La reacción inflamatoria dispara otras respuestas además de la iNOS. La principal es la ciclooxigenasa 2 (COX-2), la forma inducible del enzima, responsable de la síntesis de prostaglandinas y otros eicosanoides proinflamatorios. Los antiinflamatorios de elección, es decir, aquellos con efectos secundarios mínimos, son aquellos capaces de inhibir la COX-2 sin afectar a la forma constitutiva del este enzima, la COX-1. La melatonina previene específicamente la activación de la COX-2 sin afectar a la COX-1.

Además de la propia melatonina, recientemente se ha demostrado que sus metabolitos endógenos, sobre todo aquellos producidos en el cerebro, tienen importantes acciones antioxidantes y antiinflamatorias. Estos metabolitos son el N1-acetil-N2-formil-5-metoxikinuramina (AFMK) y el N1-acetil-5-metoxikinuramina (AMK). En un estudio reciente, hemos podido comprobar cómo el AMK es un inhibidor más potente que la propia melatonina para inhibir la actividad de la nNOS en el cerebro, lo que lo convierte en una molécula altamente específica frente a la excitotoxicidad. Pues cuando administramos melatonina ésta cruza la barrera hematoencefálica y llega al cerebro, allí es metabolizada a AMK, lo que explica la actividad antiexcitotóxica tan importante de la hormona.

Nuestros servicios

El insomnio y, en general, el trastorno del ritmo sueño/vigilia, refleja una alteración más profunda del reloj biológico, que está relacionado con muchas otras patologías como fibromialgia y fatiga crónica, astenia, trastornos metabólicos, hormonales y desequilibrios de la nutrición, enfermedades neurodegenerativas e inflamatorias, cáncer, así como el envejecimiento y patológico.

Mediante una serie de pruebas que se indican abajo, en el IiMEL evaluamos la función del reloj biológico, los trastornos de los ritmos circadianos y de la producción de melatonina, así como las causas de las alteraciones del sueño, identificamos su relación con otras patologías antes citadas, y proponemos el tratamiento adecuado.

  • Calidad del sueño

    Ya que el ritmo sueño/vigilia refleja directamente cómo está funcionando el reloj biológico, una correcta evaluación de la calidad de sueño requiere el análisis de la estructura (cronotipo) y funcionamiento del reloj biológico endógeno, y su relación con la alteración de los ritmos biológicos, o cronodisrupción.

    Nos permite identificar las causas y el tipo de cronodisrupción, para proceder a su reparación y restaurar el ritmo del sueño.


  • Niveles de melatonina

    El análisis de la melatonina se puede realizar en orina (midiendo 6-sulfatoximelatonina), suero o saliva. La saliva es la mejor opción y menos invasiva, ya que refleja con total seguridad sus niveles en sangre. La determinación de los niveles de melatonina en saliva a lo largo de las 24 horas refleja el fenotipo circadiano.

    De esta forma, conocemos si existen trastornos en la amplitud, duración, y adelanto o retraso de fase en el fenotipo circadiano de los ritmos con respecto al ritmo ideal representado por el cronotipo genético, para proceder a normalizarlo.


  • Proceso de envejecimiento

    Ya que el envejecimiento se inicia con un proceso de cronodisrupción, continúa con una fase de activación inmunitaria, sigue con aumento de estrés oxidativo, y termina con disfunción mitocondrial, valoramos aquí el daño oxidativo y defensa antioxidante, el daño nitrosativo y la activación inflamatoria, y la función mitocondrial.

    Podemos conocer de esta forma la magnitud del proceso de envejecimiento, para proponer medidas correctoras y preventivas.


  • Estrés oxidativo y potencial antioxidante

    Determinamos los marcadores de daño oxidativo a lípidos y proteínas, así como la actividad de los sistemas endógenos de defensa antioxidante, así como la capacidad de generación de agentes reductores a nivel intracelular y extracelular, cuyo funcionamiento, en tándem, nos da una visión global del potencial antioxidante del organismo.

    Con estos datos, identificamos en qué lugar o lugares del tándem antioxidante/reductor se encuentra el fallo que lleva al acúmulo de radicales libres. Entonces, podemos corregir y compensar esos defectos de manera adecuada para lograr el estado de equilibrio oxidativo.


  • Potencial antiinflamatorio

    Para valorar el potencial y capacidad de respuesta y activación inflamatorias, medimos aquí diversos parámetros de la respuesta de la inmunidad innata, desde la generación de óxido nítrico y el daño nitrosativo, hasta los niveles de citoquinas pro- y antiinflamatorias.

    Estos datos nos dan una visión global de cuál es el grado de activación del sistema inmunitario, proporcionándonos la información necesaria para su corrección.


  • Función mitocondrial

    La función mitocondrial está directamente ligada a la formación de radicales libres, por lo que se pude dañar fácilmente. Aquí determinamos diversos marcadores en suero y en células mononucleares periféricas, incluyendo melatonina y CoQ10, que nos indican la salud de la función mitocondrial.

    Estos estudios nos permiten restaurar la mitocondria, que es es la central bioenergética de la célula, cuyo funcionamiento es crítico para que el organismo responda de manera saludable en cada momento.


  • Otros marcadores del estado de salud

    Los niveles de hormonas, que disminuyen con la edad y ante determiandos tratamietnos farmacológicos; el contenido en microelementos, necesarios para el buen funcionamiento del organismo; los niveles de vitaminas, así como el acúmulo de toxinas, están directamente relacionados con el envejecimiento y enfermedades asociadas al mismo.

    La determinación de esos parámetros o de alguno de ellos nos es importante identificar muchos estados carenciales y/o tóxicos, que permitirá un adecuado diagnóstico del estado de salud y tomar las medidas correctoras adecuadas.


  • Informe personalizado y tratamiento

    Con las determinaciones realizadas aquí, tenemos un criterio importante para diagnosticar el problema de salud, realizar un informe personalizado en cada caso, y plantear una pauta de tratamiento específico, que devuelva la normalidad a aquellas situaciones que se identifiquen como alteradas.

    El fin último del IiMEL es identificar y corregir los problemas de salud mediante los análisis más específicos y menos invasivos, y las terapias más concretas para realizar un tratamiento definido y personalizado.